Muchas veces creemos que ponernos muchas cremas nos aportará toda clase de nutrientes, protección… pero estamos equivocadas, la suma de productos no produce un efecto sumatorio de los beneficios. No siempre se obtienen mejores resultados aplicando muchas cremas, veamos porqué:

1. El poder de penetración de los principios cosméticos es limitado.

2. En un momento dado la piel se satura y no puede absorber más (hemos puesto productos con aceite, silicona, agua…)

3. Existe el riesgo de la aparición del “acné cosmético“, que aparece cuando se ha sobresaturado la piel, especialmente con cremas muy untuosas.

4. Además, puede haber ingredientes incompatibles que no se pueden usar a la vez, aunque sí en días alternos. Este es el caso por ejemplo del retinol y los hidroxiácidos, cuya mezcla potencia los efectos negativos de los rayos UV.

Hay que elegir los productos adaptados al tipo de piel y edad, aplicar la cantidad justa y masajearlos hasta que la piel los absorba. Las texturas más untuosas para invierno, para protegernos mejor del frío y más fluidas en verano, y siempre aplicando los cosméticos del más ligero al más denso.

Resultado de imagen de mujer poniendose crema

Tenemos que tener:

POR LA MAÑANA:

  • Una crema hidratante con SPF 50 para el día. Esta crema es básica, y se puede aplicar desde los 20 años. Tiene que tener:
    • Antioxidantes: combate los radicales libres que envejecen la piel y protege el ADN de las células de la oxidación causada por el sol, la contaminación, el tabaco…Un ejemplo de antioxidante es la vitamina C.
    • Fotoprotector: Indispensable para prevenir quemaduras solares tanto en verano como en invierno. Tenemos que tener claro que para prevenir y atenuar los signos del envejecimientonos tenemos que protegernos del sol. En verano para ir a la playa es obligatorio el uso de un sombrero.

A partir de los 30 años

1. El sérum, un producto que no todo el mundo incluye en su rutina de belleza. Un serum facial es un suero rico en principios activos concentrados que tienen una alta capacidad de penetración y que ayuda a potenciar el tratamiento que vamos a aplicar a continuación. Los serums nunca deben aplicarse solos, siempre hay que complementarlos con el ritual de belleza habitual.

2. Después del sérum aplicamos el contorno de ojos. La piel de esta zona, una de las más sensibles y delicadas del cuerpo, es una de las que más cuidados requieren. A partir de los 30 años el colágeno y la elastina comienzan a degradarse.

3. La crema hidratante. Este es el último paso de la mañana.

 

POR LA NOCHE:

  • Un tónico para eliminar el maquillaje y las células muertas y así favorecer la absorción de los productos. Este paso es fundamental,  incluso aunque no nos hayamos maquillado, la contaminación y el sudor ensucia y obstruye nuestros poros.
  • Contorno de ojos, el mismo de la mañana.
  • Una crema nutritiva rica y untuosa para la noche. Esta es la crema más importante del día ya que por la noche la piel descansa y se produce la renovación celular.
  • Utilizar exfoliantes suaves de bajas concentraciones ya que de esa forma evitaremos irritar nuestra piel o conseguir efectos no deseados como sensación de picor o escozor”.
    El exfoliante está indicado para utilizarlo una vez a la semana siempre después de la limpieza pero antes de la crema nutritiva.