El paso del tiempo y otros factores externos como el frío, la exposición a los rayos de sol, el maquillaje o la contaminación van deteriorando nuestra piel y acelerando su envejecimiento, algo que no se puede frenar completamente pero sí se puede retrasar si seguimos una serie de pautas antes de dormir. Que el mejor momento para seguir estos consejos sea por la noche no es casualidad.

Durante todo el día la piel va acumulando impurezas por el contacto con el exterior, además de todo el cansancio provocado por la jornada laboral. Irnos a dormir sin haber limpiado y preparado nuestra piel para que se regenere es uno de los peores errores que podemos cometer, ya que nuestro cuerpo aprovecha estas horas para trabajar intensamente y reparar todos los daños sufridos durante el día.

Existen unas claves para mantener la piel de cara, cuello y escote radiantes. Adquirir la rutina de estos cuidados puede parecer difícil, pero en realidad lleva poco tiempo y la piel notará los resultados rápidamente.

1.- Limpiar: Es uno de los consejos más habituales y seguro que estás cansada de escucharlo, pero limpiar la piel tras un largo día es lo más importante al llegar a casa, a pesar de que no te hayas maquillado. Existen muchos productos en el mercado para esto, pero los dermatólogos recomiendan desmaquillar y lavar la cara con agua tibia y jabón como el mejor tratamiento.

2.- Exfoliar: Una vez por semana es recomendable exfoliar la piel y los labios para limpiar en profundidad. Si lo prefieres puedes fabricarte uno casero rápido y sencillo con azúcar o granos de café molidos. Tan sólo tienes que humedecer tu rostro con agua y aplicar con tu mano una cucharada de azúcar o café realizando movimientos circulares y siempre hacia arriba.

3.- Tonificar: El tónico es el gran olvidado de todos los rituales de belleza pero ayuda a cerrar los poros, elimina los restos de jabón y prepara la piel para la hidratación”. Se debe aplicar con la piel limpia sobre el rostro y el cuello y dejarlo actuar toda la noche. Su uso mejorará la apariencia de la piel.

4.- Hidratar: Después de los tres pasos anteriores nuestra piel ya está lista para recibir la hidratación. Una buena crema ayuda a descansar, reparar y aliviar la dermis. “La noche es el mejor momento para hidratarnos de la cabeza a los pies, ya que mientras dormimos la piel está más receptiva a los tratamientos, más permeable, los activos penetran y se absorben más fácilmente”, añade.