La dieta influye de forma decisiva a la hora de poder presumir de tripa plana y deshinchada (mucho mejor si se acompaña de ejercicio físico). Lo que tienes que comer (y lo que no) resumido en 10 claves muy prácticas. Si sigues leyendo te llevarás más de una sorpresa.

Jengibre

Es un “gran antiinflamatorio intestinal”. De ahí que sea súper recomendable empezar a utilizarlo para cocinar –puedes usarlo fresco, rallarlo y añadirlo a tus ensaladas, para condimentar platos de arroz o pasta o para dar más sabor al aceite de oliva– o añadirlo a batidos. Un batido para mantener el abdomen plano y deshinchado: piña, pomelo, jengibre y, si lo deseas, una semillas de quinoa.

Chocolate, sí

No existe ningún alimento que ayude a metabolizar las grasas, pero sí unos cuantos que ayudan a mejorar la digestión y a prevenir la hinchazón abdominal. El chocolate negro tomado en pequeñas dosis es uno de ellos. Estimula el sistema nervioso central con un efecto relajante sobre los vasos sanguíneos y la musculatura lisa que mejora la digestión y el movimiento intestinal. Eso sí, tiene un alto contenido en grasas, por eso hay que moderar su consumo y tomarlo en pequeñas cantidades.

Semillas

Son casi un requisito indispensable. Las más recomendables son la de chía, ya que contienen ácidos grasos omega 3, los cuales son antiinflamatorios y compensan el efecto inflamatorio de algunos alimentos y la distensión abdominal. También son beneficiosas las de sésamo y lino por su alto contenido en fibra para mejorar la salud intestinal. Y las semillas de cáñamo por aportar proteínas y omega 3.

Coliflor, brócoli y legumbres

Si, es cierto que las crucíferas como el repollo, la coliflor y el brócoli pueden ser difíciles de digerir por su alto contenido en rafinosa, un polisacárido que se fermenta en el intestino por acción bacteriana y que puede provocar gases e hinchazón. Y sí, también es cierto que con las legumbres ocurre algo similar. Pero eso no significa que tengas que dejar de tomarlas, sino poner en práctica estos trucos: repartirlas en las comidas con otros alimentos, comerlas despacio y masticándolas bien y cocinarlas con un poquito de hinojo.

Plátanos

El plátano es uno de esos alimentos de los que debes potenciar su consumo para mantener en forma el abdomen, junto con el de otras frutas como la payaya y la manzana y el de verduras como pepino y apio). Debes evitar edulcorantes como sorbitol y manitol, los alimentos refinados y las bebidas carbonatadas.

Un yogur

Siempre que sean 0% materia grasa podrás tomarlos entre horas o, si lo prefieres, de postre, tanto de día como de noche, pero siempre controlando las calorías que nos aportan. Es importante no pensar que porque sean bífidus o de frutas son bajos en calorías. También es importante observar cómo te sienta tomar un yogur después de las comidas.

 

Café

Sobre el café se han dicho muchas cosas, pero ninguna tiene relación con la retención de líquidos y la hinchazón abdominal. Eso sí, nunca debemos soprepasar la dosis recomendada (2-3 tazas al día) y, siempre que sea posible, es preferible que sea natural y no torrefacto.

Un snack sano que no te hinche

Te damos unas cuantas opciones: chips de frutas o verduras al horno (súper recomendables los de manzana); carpaccio de piña con ralladura de jengibre o sándwich de pepino con jamón y pavo.

La cena ideal

Es la comida del día en la que resulta más fácil pecar y tomar alimentos que comprometan nuestra particular dieta del abdomen plano. Por eso te damos varias opciones para hacer la cena ideal: verduras cocinadas; una crema de verduras acompañada de una proteína animal o vegetal o un caldo de verduras depurativas con lubina o pescado blanco al papillote con verduritas y gambas. Y siempre que puedas, procura cenar entre las 20:30 y 21 horas.

Hidratos de carbono

La dieta del vientre plano no implica eliminar por completo los carbohidratos de nuestra dieta ya que son la principal fuente de energía de nuestro organismo y principal combustible del sistema nervioso central. Es mejor tomarlos durante la primera mitad del día y reducir su consumo por la noche ya que el gasto energético y calórico es menor al reducir la actividad. Si se toman por la noche siempre hay que elegir los complejos (presentes en verduras, cereales integrales y legumbres), ya que son ricos en fibra, se absorben más lentamente y proporcionan energía durante todo el día, disminuyendo la posibilidad de convertirse en grasa.

Pan en el desayuno

Si te apetece una tostada para desayunar, puedes y debes tomarla. Es el mejor momento del día para hacerlo ya que te aportará la energía que necesitas para afrontar la jornada y es el momento en el que tenemos mayor actividad y mayor gasto calórico. Eso sí, el pan debe ser integral, de centeno, trigo sarraceno o espelta por su alto contenido en fibra.