Aunque el rubio platino sigue en el trono de la coloración, el “cream soda” o “golden cream soda” llega pisando fuerte. Su suculento nombre está inspirado en el refresco americano con sabor a vainilla.

Gigi Haidid

El “cream soda” es apto para todas las bases de cabello debido a que juega con los colores beiges y marrones mezclado con toques dorados cálidos, simulando el  color vainilla. Son tonos neutros que se van degradando: las raíces con unos tonos más oscuros que se van aclarando de medios a puntas. Gigi Haidid es la reina de esta coloración.

El resultado según tu tono de cabello:

Elsa Hosk

Si vienes del rubio platino te habrás dado cuenta que es muy laborioso mantenerlo debido a la coloración tan agresiva. Así que pasarte al gold cream soda, es muy sencillo y conseguirás un efecto natural.  Sin embargo, el efecto logrado es más frío que una rubia ceniza o una castaña clara. La visita a la peluquería será cada tres meses, aunque al ser degradado no se notarán tanto las raíces.

No obstante, si tu tono natural de cabello es más oscuro, ya seas morena o castaña, el cambio será más drástico y notorio. El resultado será más cálido, pero mantenerlo nos costará más trabajo. Hay que trabajar bien la base de color ya que puede quedar anaranjado. Lo mejor será aplicar unos tonos castaños como el café moca y dar mechas vainilla, así el resultado será un perfecto “cream soda”, que tendremos que matizar cada dos meses para que no se noten tanto el contraste con las raíces.

Para mantener durante más tiempo esta coloración es recomendable emplear productos específicos. Para evitar que coja matices anaranjados o amarillento puedes emplear, por ejemplo, el champú violeta Daddy-O de la marca Lush o productos para post coloración como los de la gama de Elvive Color Vive de L’Oreal. 

 

 

 

¿Será el principio del fin del rubio platino?