El abuso del café, el tabaco o una mala higiene dental puede que haya estropeado nuestro blanco natural. Sin embargo, no todo está perdido. Estos son algunos consejos que puedes seguir para recuperar el blanco de tus dientes desde casa.

El primero de los trucos consiste en utilizar bicarbonato sódico y limón. Basta con mezclar la pasta de dientes con un poco de bicarbonato y unas cucharaditas de limón. Es un remedio que no debe usarse más de una vez por semana. Si usas algún tipo de ortodoncia es mejor que no lo apliques porque podría quedar desigual.

Si no tienes limones te ofrecemos otro truco con bicarbonato, papel de aluminio, pasta de dientes y sal. Haz una mezcla con la sal, el bicarbonato y la pasta de dientes. Posteriormente, aplica la mezcla en papel de aluminio y envuelve tus dientes durante una hora. Después de este tiempo lograrás unos resultados perfectos.

cúrcuma

El siguiente consejo, consiste en hacer una pasta con cúrcuma. Este es un ingrediente empleado habitualmente para cocinar, que a partir de ahora emplearás para blanquear tus dientes. Además, sirve para controlar la placa bacteriana y es muy económico.  

 

carbón activo

 

Por último, el carbón activo sirve también para blanquear los dientes. Su precio es asequible y lo podemos encontrar en polvo suelto o cápsulas. Lo que hay que hacer para emplearlo es humedecer el cepillo de dientes y poner en él el carbón. Después, cepilla tus dientes y enjuágate la boca para evitar que queden resto. Este sistema de blanqueamiento se puede usar hasta que haya resultados visibles.

No hay que abusar de los sistemas de blanqueamiento, aunque sean caseros. Sin embargo, es posible combinarlos con una buena dieta y una buena higiene dental, cepillándote los dientes después de cada comida. Tampoco hay que abusar del vino tinto o comidas con un tinte muy marcado.