Existen casos en los que la ansiedad no se reduce y se mantiene en el tiempo. Si no trabajamos con ella podemos llegar a desarrollar otros trastornos psicológicos asociados, como fobias, trastornos alimenticios o de comportamiento, adicciones, trastornos del control de impulsos, etc. Todos ellos tienen un tratamiento más complejo que podemos evitarnos si atajamos la situación antes de llegar a este punto.

Por ello podemos tomar una serie de medidas para prevenir la ansiedad o reducirla. A la hora de rebajar nuestros niveles de ansiedad podemos poner en práctica estas claves:

1. Ejercicio físico moderado

Permite regular el exceso de activación del sistema nervioso y propicia un cansancio sano y un mejor sueño. Busca preferiblemente un deporte que te divierta. Las actividades físicas o manuales también aportan una estabilidad que se enfrenta a la ansiedad.

2. Sueño

Ccumple con una higiene del sueño adecuada, acuéstate y levántate siempre a la misma hora, cumple con las horas recomendadas de sueño.

3. Alimentación

Moderada en cantidad y equilibrada en calidad ayuda a equilibrar los desórdenes gástricos relacionados con la ansiedad.

4. Desaceleración

Intenta reducir el ritmo de nuestro día a día, anda más pausadamente, come más despacio, usa el fin de semana para reducir el ritmo. También es recomendable buscar 15 minutos al día para dedicarte a ti mismo.

5. Planificación

Planea tu día a día con una agenda, tus horarios de trabajo y ocio, tus responsabilidades y tareas, y sobre todo tus necesidades, que intentarás cubrir.

6. Técnicas de relajación

Puedes acudir a un psicólogo para que te enseñe herramientas y técnicas de relajación, o bien optar por actividades como meditación o yoga.

7. Actividad social sana

El retiro y el aislamiento no siempre tranquilizan, por lo que debes buscar actividades sociales satisfactorias, informales y divertidas.