El aceite de coco es uno de los pocos alimentos que puede considerarse “superalimento”, ya que su combinación única de ácidos grasos de cadena media puede producir inmensos beneficios en tu salud.

Estos beneficios incluyen por ejemplo las pérdida de peso, la mejora de la función cerebral y una larga lista de efectos que no querrás dejar pasar. Estos son los 6 principales beneficios que conlleva el consumo de aceite de coco virgen y que han sido confirmados con estudios científicos que avalan estas estas afirmaciones.

1. Contiene una combinación única de ácidos grasos que lo dotan de propiedades medicinales muy potentes

El aceite de coco contiene muchos triglicéridos de cadena media, que se metabolizan de manera distinta a otras grasas y que pueden tener efectos terapéuticos en pacientes de diversas enfermedades.

2. Las poblaciones que toman mucho aceite de coco están entre las más saludables del planeta

Muchas poblaciones alrededor del mundo han conseguido prosperar durante múltiples generaciones comiendo grandes cantidades de coco y de su grasa saturada.

3. Acelera tu metabolismo haciéndote perder más grasa

Los triglicéridos de cadena media presentes en el aceite de coco han demostrado incrementar el metabolismo de las personas que lo consumen en tan sólo 24 horas, produciendo un gasto energético mayor en su organismo, lo que a largo plazo puede suponer una pérdida de peso significativa.

4. El ácido laúrico presente en el aceite de coco ayuda a prevenir infecciones

Los ácidos grasos y los productos que se crean en su digestión pueden matar patógenos peligrosos, ayudando a prevenir infecciones.

5. Reduce tu apetito, ayudándote a comer menos sin tan siquiera intentarlo

Los ácidos grasos de cadena media presentes en el aceite de coco tienen potencial para reducir tu apetito, lo que puede afectar positivamente tu masa corporal en el transcurso de un largo período de tiempo.

6. Puede mejorar tu nivel de colesterol en sangre y reducir el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular.

Estudios realizados con humanos y animales muestran que el aceite de coco mejora los factores con los que se mide el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares, como el colesterol total, el LDL, el HDL o los triglicéridos, por lo que su ingesta puede asociarse a un menor riesgo de sufrir dichas enfermedades.